Cerca de un centenar de activistas entraron en las obras de un nuevo centro de datos de Microsoft en Ámsterdam como parte de una ola de protestas.
Puntos clave
- Unos cien manifestantes accedieron a las obras del centro de datos de Microsoft en la periferia de Ámsterdam.
- La acción forma parte de movilizaciones coordinadas en varios países europeos contra las instalaciones dedicadas a la inteligencia artificial.
- El proyecto en la capital neerlandesa estaba planificado desde 2016, previo a las restricciones municipales impuestas a la construcción de estas infraestructuras.
Irrupción de manifestantes en el recinto de Ámsterdam
Un grupo de aproximadamente cien personas ingresó sin autorización al terreno donde se edifica una nueva infraestructura informática de Microsoft en la periferia de Ámsterdam. Durante el incidente, convocado con la ayuda del colectivo Geef Tegengas, varios activistas se encaramaron a una grúa e instalaron pancartas con mensajes contrarios a la inteligencia artificial y a las actividades de la compañía. También expresaron consignas vinculadas a la situación en Palestina.
El proyecto, ejecutado por la constructora británica Pure Data Centres y destinado a tener a la firma tecnológica como único inquilino, contempla la edificación de tres torres de 85 metros de altura. La iniciativa avanzó en su fase de construcción tras haber sido ideada en 2016, adelantándose a la moratoria que la ciudad aprobó posteriormente para suspender la concesión de permisos a nuevas instalaciones de esta índole hasta el año 2030.
Coordinación europea y antecedentes de oposición pública
Según reportó la agencia Reuters, esta irrupción se enmarca en una serie de acciones impulsadas por la coalición Stop Dirty Data Centers, que ha convocado actos en 16 países. Entre las ubicaciones señaladas para estas movilizaciones se encuentran emplazamientos situados en Dublín, Varsovia y Dinamarca, donde se instaló recientemente un simulacro de control militar frente a otra sede operativa de la firma en la capital irlandesa.
Este escenario de rechazo coincide con otros contratiempos recientes para la expansión de infraestructuras de cómputo de la empresa. El mes pasado, la compañía desistió de continuar con el mayor proyecto de centro de datos previsto en el Reino Unido tras ser informada por los gestores de la red eléctrica local de que no dispondrían de suministro suficiente hasta la década de 2030. Paralelamente, la firma ha registrado diversos episodios de protesta interna dirigidos por empleados y expersonal en sus propios eventos corporativos.
Por qué importa
La multiplicación de movilizaciones en torno a las instalaciones de procesamiento refleja una creciente tensión entre las ambiciones de expansión tecnológica y el rechazo local o social hacia el consumo energético y el impacto territorial de estas obras. El avance de la infraestructura necesaria para desplegar modelos avanzados de inteligencia artificial enfrenta trabas normativas, cuellos de botella en la red eléctrica e incidentes de descontento ciudadano en diversos puntos del continente. El seguimiento de estas disputas permitirá observar si los marcos regulatorios o las restricciones de los servicios públicos terminan alterando los plazos de despliegue de las grandes plataformas tecnológicas en Europa.
Fuentes: Protesters break into Microsoft data center site in Amsterdam (The Verge) · Protesters storm Microsoft AI data center construction site (Tom's Hardware)
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